La primavera hunde
su cuchillo de luz sobre tus hombros.
se enreda en tu camisa
en tu pelo irreal y en tu silueta
prolongada en el viento.
Yo te deseo,
lejos,
en la misma distancia
donde alimenta hierbas el orgullo.
Pienso en pájaros,
vuelos,
arrebatados besos que arrancarnos
como anoche lo hicimos.
Tu piel estremecida
es un durazno azul
que alimenta y devora.
No sé medir el tiempo.
Te amo entero y todo,
Ahora y busco
tu cuerpo y tu memoria
es una herida abierta en el costado.
Vivo de ti,
alumbras
toda la luz del mundo.
Vivo de ti,
oscureces
y todo se enajena.
Ufffffffffffffff
Precioso Rocio
"... y todo se enajena" Qué bien dices... Precioso en su distancia... Besos
"donde alimenta hierbas el orgullo." Muy diciente tu frase, siento que te cuesta trabajo aceptar que necesitas del otro... sucede con frecuencia, nuestro orgullo propio... ese que se doblega ante el amor y nos enseña el perdon.
Cuando se ama, debe ser un amor entero, visceral y corporal, total, como lo propones en el poema. Se siente la sinestesia de los versos, es aquí la piel abriendo sus poros a la satisfacción más plena del deseo.
Siempre grato leerte. Argivo.
El problema de cuando se quiere así, con todo lo que se tiene. Con toda la fuerza. Cuando se va... no te queda nada. Y ufff parece que se te va la vida :S
Es precioso :)
Un beso! ;)
La primavera hunde su cuchillo de luz sobre tus hombros.
se enreda en tu camisa en tu silueta.....
¡Precioso!!! es que la primavera cuando llega se cuela por todos
los rincones.
un beso
A pesar de todo, sólo merece la pena amar así...entero y todo.
Vaya fuerza la DE TUS PALABRAS.
Un beso