Cuando te tiendes
y derramas tu carne,
carne entreabierta,
una hiedra me trepa
y se enreda en lo hondo.
Como un torrente
que rompe los veneros,
agua infinita
brota de la alegría
que tu boca provoca.
En una cueva
Acorralo mis ganas,
olor a fiera,
rugido de alimañas
que alimenta mi vientre.
Vierte la luna
Su lamido de leche,
su luz de ámbar,
y en tu cuerpo dibuja
las formas del deseo.
Fuera, la vida
empuja con su escoria,
boca de podre,
Cerraremos a cal
y canto las ventanas.
Dentro la luz,
la piel estremecida,
la dicha en vena
y esta forma de amarme
tan fieramente tuya.
Guauuuu, nonono, ventanas cerradas, la dicha está dentro... Besos
Hola, mmmmm me encantó, fuerza, ímpetu, lenguaje simbólico que invita a entrar en mundos símiles....
Un abrazo.
A disfrutarlo con salud y unas velitas
Es un precioso disparo¡¡
Buena tarde
Hola, cómo estás, espero que bien, yo estoy bien... lindo poema... bueno, lo inviot a que visites mi blgo musical, adios...
Que tengas un lindo dia Rocio. Muy profundo tu poema, encierra el principio y fin de la vida misma, y qué metáfora!!... me gusta tu pluma.